VUELVE A TU HOGAR. Gratitud-Compromiso-Confianza.

La confianza ha de ser absoluta y sin requisitos, previa a cualquier condición.

          Nos resulta fácil confiar “en nosotros mismos y en la Vida” cuando decimos que “todo va bien”. Al expresar esto, nos estamos refiriendo a que todo va como nosotros queremos: economía, salud, relaciones, etc.

          ¿Y cuántas veces nos hemos encontrado con que “todo va bien” y, sin embargo, no nos sentimos bien? Sentimos como que nos faltase algo.

          Desde que el Ser Humano abandonó el sentido de la trascendencia, en aras de un supuesto bienestar “material-externo al sí mismo”, perdió, en parte y temporalmente, la conexión con su Esencia, con su Yo Real, quedándose relegado-encerrado en el pequeño yo, el yo personal.

          Utilizaré el término Yo Real para denominar nuestra parte Esencial-“trascendente”, que habita nuestro cuerpo humano “temporal”, en todas las partes que lo conforman: fisca, mental, emocional y energética o etérica. A esta otra parte la denominaré Yo personal o pequeño yo.

          Digo que el Ser Humano perdió “temporalmente” la conexión con su Yo Real-trascendente, porque llegan diferentes momentos en la vida de todo ser humano, en los que debido a circunstancias, normalmente relacionadas con sufrimiento por la pérdida de algo: trabajo, una relación, salud… se ve obligado a volver a ese espacio interno y trascendente, a ese Yo Real, donde todo es.

          Ese espacio interno, ese Yo Real, es nuestra Naturaleza Esencial, ni más ni menos que Luz-Amor, en todos y cada uno de Nosotros, sin excepción (ni raza, ni condición religiosa, ni acción que ese ser humano esté llevando a cabo,etc). La Esencia Es, antes, ahora y después de todo, más allá de cualquier circunstancia que se esté dando en nuestra vida en este momento. Las cualidades o diferentes expresiones de esa Esencia-Luz-Amor son: empatía, ecuanimidad, gratitud, no juicio, confianza, paz, alegría, vehemencia, unidad, libertad, felicidad sin más, etc.

          Desde esta ubicación, podemos afirmar que la confianza es, siempre previa a cualquier circunstancia externa, la confianza es una expresión-cualidad de nuestro Yo Real.

          Cuando estamos en esa presencia, en ese Yo Real, ubicados y viviendo aquí nuestra vida humana, desde ese Yo Real, nos damos cuenta de que la Confianza, la Paz, la Alegría, la Gratitud son Estados independientes  de cualquier circunstancia que como humanos estemos viviendo en este plano. Nos damos cuenta y experimentamos que hay un estado interno de paz que puede observar todas las circunstancias humanas que atravesamos, las cataloguemos como dolor, felicidad, etc. Nos damos cuenta de que formamos parte de algo mucho mayor que el ser humano que habitamos en esta existencia. Somos parte del todo, de todo y de todos. Desde ahí estamos conectados al Campo de Todas las Posibilidades.

          En términos de Energía, cuando mantenemos nuestra ubicación en el Yo Real, podemos decir que estamos  viviendo en la Materia desde la Energía. Ahí es donde estamos conectados a ese Campo de Todas las Posibilidades, donde todo fluye en orden y armonía reales. Es cuando decimos que la Vida nos acompaña y recibimos exactamente lo que necesitamos en cada momento que, muchas veces, nada  o poco tiene que ver, con lo que desde el Pequeño Yo, queremos.  Y, cuando esto se produce nos convertimos en un flujo, un flujo de Luz-Amor, y es lo que irradiamos y compartimos aquí y ahora, en nuestra vida humana, en nuestro día a día, en el mundo de la materia. Aquí hay ya una conciencia de Unidad y de Servicio-Entrega. Nuestra vida adquiere así todo el sentido y el significado.

          ¿Qué es lo contrario a la Luz-Amor? El Ego-Miedo, en sus múltiples manifestaciones: juicio, exigencia, culpa, individualismo, duda, vergüenza, tristeza, sumisión, sometimiento, etc.

          ¿Cuándo estamos en Ego-Miedo? Cuando creemos que somos ese Pequeño Yo, el personaje humano, sin más. Y creemos que, por ello, la alegría, la paz, la confianza, la libertad…vienen de fuera, de condiciones externas pertenecientes al mundo de la materia y normalmente de otros: de nuestra pareja, del jefe, del político que ha de resolver una situación,…. Olvidamos quienes somos. Dejamos todo nuestro poder fuera. Nos quedamos despojados de capacidad, totalmente a merced de los acontecimientos y personas  que forman parte de nuestra vida, sociedad, cultura, políticos, etc

          Cuando estamos ubicados en Ego-Miedo no podemos estar ubicados en Amor. Ahí perdemos la conexión trascendente con nuestro Yo Real, desconectados de lo que somos y por ello de nuestras cualidades y de todo ese campo de infinitas posibilidades. Es como si viviésemos en un sueño, como si estuviésemos dormidos.

          Escuchamos mucho que ya es momento de despertar.

          ¿Despertar a qué? Despertar a la Vida. Despertar a un autoconocimiento profundo en todas nuestras partes humanas: física, mental, emocional, energética. Despertar a  Amarnos desde ahí y a Amar. Despertar a elegir una ubicación en Amor y vivir desde ahí esta maravillosa experiencia humana-trascendente.  Sólo desde ahí podemos ser seres humanos auténticos, coherentes y libres.

Por lo que la opción, pase lo que pase a nivel “externo”, siempre siempre es confiar, comprometernos y agradecer. La única manera de hacerlo es eligiendo la ubicación en Amor porque es el único lugar desde donde estamos, más allá de lo material en este plano, conectados a la energía, a ese campo de todas las posibilidades donde somos libres y tenemos todas las cualidades para traer esa Luz y crear cada uno de nosotros y juntos un Nuevo Mundo.

¿Puedes imaginar una Tierra hermosa? ¿Una Tierra con una Naturaleza espléndida, llena de colores? ¿Una Tierra donde los humanos viviésemos en comunidades en armonía, en paz, en libertad? ¿Puedes imaginar una vida así?

¿Cómo te sientes?

Yo, siento y sé que es hacia donde nos dirigimos.

Te animo a que agradezcas todo, todo el tiempo, a que confíes sin requisitos, a que te comprometas en tu vida, desde esa Ubicación en Amor, desde ese Yo Real-Esencia que eres y que todos somos…y todo lo demás se dará por sí mismo, como el flujo natural de la Vida.

Nos complicamos mucho y es cierto que las circunstancias externas no nos lo ponen fácil, pero podemos ELEGIR donde nos ubicamos y sólo hay dos posibilidades: AMOR o MIEDO.

¿Soy Feliz y aporto amor a otros cuando estoy en miedo? Cuando estoy en Miedo ¿me siento tranquilo, seguro, inspirado? Cuando estoy en miedo ¿confío en mí, en mis posibilidades y en la vida? Cuando estoy en miedo ¿vivo alegre y puedo compartir mi alegría? Cuándo estoy en miedo ¿estoy aportando lo mejor de mí en la relación con mi familia, en el trabajo, etc?

TÚ PUEDES ELEGIR.

Si lo sientes, puedo acompañarte una parte de este camino de vida. Te dejo aquí una propuesta https://padmeyogaymas.es/este-mes/transforma-plenamente-tu-vida-desde-tu-corazon/  que constituye el inicio de un nuevo proyecto: “Familia de Vida”

En el espacio compartido contigo es donde me encuentro yo, para comprehender juntos, paso a paso, que realmente somos Uno”
(Olga García Alba)

Namaste